El tenis llegó tarde a la vida de Miguel Ángel Martínez. El “Inge”, como se le conoce entre la comunidad de tenis local en Hermosillo, tiene hoy 74 años pero empezó a jugar apenas a los 45. Hasta entonces su vida atlética había girado en torno a otro deporte. “Era tremendo beisbolista… de hueso colorado”, confiesa, hasta que tropezó con una raqueta gracias a unos amigos. Ese mismo día dejó el beisbol y no miró atrás.
El problema en un inicio fue que no tenía con quién practicar. “Nadie quería jugar conmigo por malo”, dice el Inge. Su único recurso fue una pared. Aprendió solo, replicando lo que veía de otros jugadores locales. Además, veía videos en el teléfono para perfeccionar el saque, hoy su golpe más temido: "la raza aquí me dice que soy el número uno en mi categoría (B 45+) en saques.”
En 2019 le pusieron una rodilla nueva después de años jugando torneos "nomás con una pierna." Se recuperó, volvió a entrenar, y este año le diagnosticaron cáncer. Le sacaron un tumor de nueve centímetros y ahora está en quimioterapia. "Tengo prohibido jugar", dice, pero no se pierde los torneos de la Unidad Deportiva Hermosillo (UDH): viene de Cananea solo a ver a sus compañeros competir, incluso recién salido de una sesión de tratamiento. "Casi saliendo de la operación, me viene a ver un juego aquí”.
Hasta antes de su diagnóstico, el Inge jugaba exclusivamente en singles y llegó en algún momento a ganar las categorías C y B. “Me ha ido muy bien, gracias a Dios”.
Antes Que Nadie se lo encontró en las canchas del 4to Ranking UDH presenciando un partido de su “compa” Eduardo Favela. El partido que Miguel Ángel mejor recuerda, y uno que desvela su filosofía deportiva, fue precisamente contra Favela.
“Hace un año estábamos jugando un torneo. Perdí el primer set pero gané el segundo. En la supermuerte iba ganando 9-6. [Eduardo Favela] hizo un tiro que pegó en la línea. El público gritó: ¡fuera! Pero yo vi línea y así lo marqué. Acabé perdiendo el partido”, recuerda el Inge.
El descubrimiento de su cáncer está ligado también al tenis. Miguel Ángel llevaba tiempo enfermándose constantemente del estómago. Sabía que algo estaba mal. En mayo decidió inscribirse a un Ranking UDH y pretendía aprovechar el viaje a Hermosillo para acudir al médico. Le detectaron cáncer después de haber jugado su primer partido.